viernes, 30 de marzo de 2012

CREE USTED QUE ES FACIL BATEAR?


¿CREE USTED QUE ES FACIL BATEAR?

El tema de bateo de béisbol siempre gana fuerte atención colectiva y podría competir por un premio de audiencia y tal vez quedaría segundo solamente contra un programa de concurso de Miss Universo.

Para una persona común batear no es tan difícil, sino imposible.
 Para demostrarlo aquí servimos un pequeño análisis contundente.

El bateo tiene mucha atracción por lo que significa la ofensiva, el turno para hacer carreras, el momento de la verdad y del poder.
El primer puesto de la atracción del bateo se lo lleva el home run, pues representa una carrera anotada de un solo golpe, un “toque mágico”, la derrota momentanea al pitcher y a los fanáticos contrarios. El jonrón es algo dramático, algo que no puede hacer el 99,9% de los fanáticos que están
 presentes en el estadio, y ya que no lo pueden hacer, a ellos les gusta sentir que alguien lo está haciendo por ellos.
Es espectacular y fascinante ver presencialmente una pelota en el cielo con energía viva, que desaparezca. Por esa grandeza del home run y por su gran dificultad, la disciplina de bateo se ha ganado el concepto reconocido de ser lo más difícil de todos los deportes.

¿Es mucho decir?
 Déjeme explicar: Entre la goma del pitcher y el home plate hay solamente una distancia de aproximadamente 18 metros y medio, pero el pitcher suelta la pelota, por lo menos, un metro y medio más allá de su goma de apoyo, reduciendo la distancia a unos 17 metros.
El bateador sabe que el pitcher tiene la capacidad para lanzar una recta a 98 millas por hora que demora solamente 38 centésimas de segundo en llegar a home desde que sale de su mano, es decir, algo menos del tiempo que usted utiliza para decir “Mamá”.
El bateador debe reconocer la trayectoria de la pelota utilizando la mitad de ese tiempo, (19 centésimas de segundo) y luego hacer swing con la otra mitad del tiempo.
Así es que mientras usted reconoce el picheo que viene en vuelo, gasta el tiempo que usa para decir ‘Ma’ y luego tiene que hacer todo el swing en el tiempo que usa para decir ‘má’. Pero recuerde que además tiene que pegarle a esa pelota.
El swing tiene que ser más rápido que 98 millas por hora, el golpe tiene que ser consistentemente fuerte y además tiene que mandar la pelota más allá de 100 metros de distancia.

¡Hey!, cuando estás al bate hay algo más que debes manejar dentro de ese tiempo disponible: “la incertidumbre del lanzamiento”.
 El pitcher, por su sola ocurrencia, podría lanzar una bola que le viene a usted en dirección a la cabeza, sin que nadie sepa si la pelota cambiará de rumbo hacia la mascota del cátcher o desobedecerá y continuará su camino directo a su cabeza; su instinto no confiará y usted se apartará, entonces ya usted no pudo hacer swing.

Pero, antes de intentar tomar un turno al bate a esas condiciones mejor verifique primero cuánto tiempo utiliza usted para quitar la cabeza y lanzarse al suelo. ¡Si usted cronometra más de 38 centésimas, usted estaría en peligro de ser severamente golpeado!.
O puede ser que usted vea la pelota ahí en su trayectoria y cuando hace swing con todas sus ganas ya ella no está ahí.
O puede ser que cuando usted apenas se disponga a hacer swing ya el misil pasó sin que usted sepa ni dónde, ni cómo, ni cuándo.

Para no ponerlo tan difícil, solamente imagínese que un pitcher lo invita a usted a pararse en el home, ahí cerquita donde se paran los bateadores, únicamente a ver pasar su recta de 95 millas por hora. Pero si usted acepta ese reto, yo no voy a perder la deliciosa oportunidad de pedirle a usted unas tres veces seguidas “!nolequitelacara!”, ¡nitampocoquitelcuerponojoda! Como seguramente usted se lo habrá pedido a gritos a todos los chamitos que ha visto batear.
Yo creo que usted más bien se va a hacer el loco y le valdrá un comino si es difícil o no batear un hit o un home run sino que mejor se va de por ahí debido al peligro que eso representa para sus tobillos, sus rodillas, su espalda, cabeza, su cara y sus dientes.

Solamente aquí leyendo esto tranquilamente, sin correr el riesgo de intentarlo en la práctica, además nadie va a saber que usted está leyendo esto ni tampoco si arrugó cuando se lo imaginaba, será fácil entender que el bateo es realmente difícil independientemente si es para dar home run o no. A nivel profesional o elite amateur, un home run es aún difícil para el 50% de los peloteros y bajo las actuales condiciones de dificultad y tecnología, si no fuera porque hemos visto que los dan, podríamos decir que fuera imposible conectarlos.

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Nolberto Rivas

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